La alumna de quinto grado de Hayward Nathaly Garnica conoce bien el tema de la comida sana cuando dice: “es mejor comer verdura porque te enfermas menos, tienes los huesos más fuertes y una vista mejor”. Sin embargo, añade su mamá Ana Garnica, “el mercado está alborotado, en cuanto uno entra la tienda encuentra mucha comida con mucha grasa saturada y químicos. Comer saludable es algo difícil, porque nos antoja algunas veces eso, y lo que realmente nutre a veces no le queremos hacer mucho caso”.
Con el aumento de la diabetes y la obesidad infantil las familias expresan una inquietud creciente por comer bien. Al mismo tiempo, muchas de estas familias están apretando sus presupuestos debido al empeoramiento de la economía y manifiestan su preocupación con el hecho de que la comida saludable es demasiado cara. Asimismo, puede ser todo un reto lograr que los niños coman alimentos saludables. En este artículo algunas familias comparten su manera de superar esas barreras y cómo crear comidas sanas y asequibles que gusten a los niños. Comidas saludables y accesibles que gustan a los niños





